Ruta 231 Villa la Angostura

Mostrando entradas con la etiqueta seguridad vial. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta seguridad vial. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de septiembre de 2010

Rutas en Rojo

Sancor Seguros, explica el programa "Rutas en Rojo", ideado por esa compañía para mejorar la seguridad vial.

¿Qué es Rutas en Rojo?

Rutas en Rojo es el programa nacional de prevención de accidentes del Grupo Sancor Seguros, enmarcado en el proceso de responsabilidad social empresaria. Es un programa con el fin de reducir la cantidad de víctimas por accidentes de tránsito desde la educación vial y la promoción de medidas a corto y a largo plazo que involucren a todos los agentes relacionados con el tema: conductores, Estado, aseguradoras, automotrices y concesionarios de peaje.

¿Cómo se articula este programa de prevención y concientización?

Parte del programa consiste en un trailer que recorre el país con un sistema de testeo en el cual la gente puede auto evaluar su conocimiento sobre seguridad vial. Contamos con un móvil de doce metros de largo dotado de un micro-cine con capacidad para 16 personas, y cuatro estaciones informatizadas de auto evaluación donde los concurrentes pueden realizar pruebas anónimas y privadas sobre sus aptitudes para conducir.

En el micro-cine se proyecta un video educativo sobre seguridad vial. Luego en cada estación los interesados realizan un test que evalúa aspectos de agudeza visual, visión de bajo contraste, audiometría, concentración y fatiga, y coordinación y reacción. Además, todos aquellos que realizan el test se llevan sus resultados impresos junto con un folleto orientador y un DVD educativo.

¿Qué motiva al Grupo Sancor a desarrollar estas acciones?

El Grupo Sancor Seguros ha optado por plantear el problema de los accidentes de tránsito apartándolo de las incidencias económicas que tiene para la empresa, ya que la seguridad vial es un problema que afecta a la sociedad en su conjunto y que le está costando a la Argentina muchas vidas humanas. La intención del Grupo Asegurador es impulsar el cambio desde el propio escenario de interrelación, procurando, en primer lugar, que la comunidad valore y tome conciencia de la importancia de la seguridad vial y la necesidad de revertir el flagelo que afecta a nuestro país.

El nombre de este programa se motiva en que el rojo simboliza la deuda que todos, los conductores, las automotrices, las concesionarias de rutas y el Estado, tenemos con la sociedad.

¿Qué tan grave es la situación actual?

Los datos son alarmantes. Si bien no contamos en la Argentina con un sistema estadístico completo de los accidentes de tránsito, los números difundidos por la prensa expresan la gravedad del asunto. Sólo en el 2006 se registraron 7.557 muertes y más de 150.000 personas heridas a causa de accidentes de tránsito. Estamos hablando de más de 20 muertos y más 400 heridos por día. Hoy los accidentes de tránsito son la tercera causa de muerte de la población argentina.

Sólo el 34% de los conductores usa el cinturón de seguridad. No más de 39 de cada 100 conductores cumplen la norma de uso de luces bajas en rutas, y el 45% de los autos que circulan carece de seguro obligatorio. Estos datos nos advierten sobre la necesidad de implementar acciones concientizadoras.

¿Además del incumplimiento de las normas, a qué otros factores atribuyen esta penosa realidad? ¿Qué soluciones sugieren para revertirla?

Las causas de que estos accidentes ocurran tienen que ver básicamente con: la infraestructura vial; la falta de educación para la prevención de accidentes; y la autonomía de las provincias respecto a la legislación vial. Las necesidades, entonces, son claras: tomar las decisiones políticas para construir autovías y autopistas en forma urgente; introducir la educación vial como parte de los programas de aprendizaje formales; y establecer un régimen normativo unificado para todo el territorio nacional.

El móvil de Rutas en Rojo estará en Villa la Angostura los días 1o y 11 de Setiembre de 2010.

http://www.rutasenrojo.com.ar/prevencion.asp


Enviado por Viviana

domingo, 18 de abril de 2010

Quién controla el cumplimiento de la Ordenanza 931/98?




La ordenanza 931/98 fija las velocidades máximas desde Arauco hasta Marinas Alto Manzano; Máxima total 60 km. / hora, con tramos de 40 km./h y 20 km/h.
También prohibe la detención de camiones de cargas peligrosas en el éjido Urbano





miércoles, 14 de abril de 2010

Encontrá el celular

Publicidad sobre prevención que se está difundiendo en Chile

Andá al link de abajo, despues mueve el mouse para encontrar el celular que esta sonando, cuando lo encuentres haz clic sobre el celular con el boton del mouse

http://imagenes.telematica.net/2009/VespucioNorte/2009.09.15/autopista_vespucio_norte_express.htm

enviado por Florencio Reymundo

miércoles, 7 de abril de 2010

Seguridad Vial: no es como manejamos sino como nos conducimos


El Estado debe organizar y moderar las conductas humanas, particulares o colectivas,
para lograr un óptimo resultado en esta materia

La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que, cada año, en el mundo mueren 1,2 millones de personas por causa de choques en la vía pública y hasta 50 millones resultan heridos. Las proyecciones indican que, sin un renovado compromiso con la prevención, estas cifras aumentarán en torno al 65% en los próximos 20 años. Por otra parte, la OMS, afirma que los traumatismos causados por el tránsito constituyen un problema creciente de salud pública que afecta de forma desproporcionada a los grupos vulnerables de usuarios de la vía pública.

Más allá de las números que lanzan las estadísticas, si son 7.000 u 11.000, las personas afectadas en siniestros de tránsito, dependiendo del año; lo que sí realmente importa es comenzar a implementar medidas concretas, controles, penalidades, campañas educativas (ninguna aislada pero si todas ellas en conjunto) que bajen drásticamente el fenómeno en períodos cortos de tiempo: la vida de nuestra gente es la que está en juego. La violencia en el tránsito es una verdadera enfermedad social; es un problema grave donde no se trata de rehabilitar la salud dañada, sino de prevenir para que se pueda gozar plenamente ella.

La seguridad vial consiste en la prevención de siniestros de tránsito o la minimización de sus efectos, especialmente para la vida y la salud de las personas, cuando tuviera lugar un hecho no deseado de tránsito. También se refiere a las tecnologías empleadas para dicho fin en cualquier vehículo de transporte terrestre. Existen dos actores claves a la hora de determinar responsabilidades y acciones necesarias para disminuir la magnitud y el impacto de esta endemia social. Por un lado están los ciudadanos, es decir, nosotros, usted, yo, como actores directos en cada accidente de tránsito y por otro lado el Estado como la institución que debe garantizar el respeto de los derechos humanos y la seguridad en los espacios públicos, ambos imprescindibles para el desarrollo de una sociedad democrática.

El comportamiento de las personas y su actitud en el tránsito de rutas y calles responde fundamentalmente a reglas implícitas y explícitas que regulan su interacción y determinan un modelo de relación y convivencia social. En este establecimiento de reglas de comportamiento se opta permanentemente por un modelo de trato civilizado o un patrón de “ley de la selva” donde impera el más fuerte y hábil. En un estándar de coexistencia es importante la armonización entre los sistemas cultural, social y jurídico que cohabitan en la regulación del accionar de los diversos actores (automovilistas y peatones) en el tránsito vial, determinando aspectos y valores relevantes de la “Educación y Cultura Cívica”.

Pero por otro lado, esta el Estado, quién ante la ruptura de las normas de convivencia que debieran regir en nuestra sociedad, tiene la mayor responsabilidad en generar las acciones necesarias para recrear un adecuado uso y comportamiento en los espacios públicos, evitando que nos rijamos por la “ley de la selva”. Es de vital importancia que el Estado explique el sentido de las regulaciones y el beneficio individual y social de su cumplimiento a través de campañas para lograr el respeto de las normas. No debería renunciar a su rol de garante del cumplimiento de las normas de tránsito y único responsable de sancionar a los infractores.

Este problema social, es uno de los hechos más complejos de la trama social, y no tiene una única causa de su porque, por el contrario al haber tantas cuestiones que dan origen a esta pandemia, es que resulta más problemática su resolución. Entre los distintos factores que desencadenan un accidente de tránsito podemos mencionar:
- Factor humano: Los factores humanos son la causa del mayor porcentaje de accidentes de tránsito. Pueden convertirse en agravantes a la culpabilidad del conductor causante, en función a nuestra legislación.
• Conducir bajo los efectos del alcohol (mayor causalidad de accidentes), medicinas y estupefacientes.
• Realizar maniobras imprudentes y de omisión por parte del conductor:
o Efectuar adelantamientos en lugares prohibidos (Choque frontal muy grave).
o Atravesar un semáforo en rojo, desobedecer las señales de tránsito.
o Circular por el carril contrario (en una curva o en un cambio de rasante).
o Conducir a exceso de velocidad (produciendo vuelcos, salida del automóvil de la carretera, derrapes).
o Usar inadecuadamente las luces del vehículo, especialmente en la noche.
• Salud física y mental del conductor o peatón no aptas. (Ceguera, daltonismo, sordera, etc.).
• Peatones que cruzan por lugares inadecuados, juegan en carreteras, lanzan objetos resbaladizos al carril de circulación (aceites, piedras).
- Factor mecánico:
• Vehículo en condiciones no adecuadas para su operación (sistemas averiados de frenos, dirección o suspensión, falta de luces o pocas luces para ver y ser visto, no contar con espejos retrovisores, balizas, limpiaparabrisas, neumáticos correctos en función al tipo de camino y en buen estado para lograr el agarre y frenado en tiempo y forma, etc.).
• Mantenimiento inadecuado del vehículo.
- Factor climatológico y otros:
• Niebla, humedad, derrumbes, zonas inestables, lluvias, nieve, humo, baja visibilidad o reducida, hundimientos.
• Semáforo que funciona incorrectamente, falta de señalización.
• Mal estado de los diferentes tipos de acceso (rutas, caminos, avenidas, calles, autopistas, carreteras).
• Conducir de noche (en la nocturnidad es cuando se dan el mayor número de accidentes).
Es necesario un cambio significativo en la cultura a fin de alcanzar metas razonables de reducción de los siniestros viales. Este es un desafío que puede y debe ser encarado en un marco de cooperación público- privado donde se involucren todos los actores sociales sin que ello signifique que el Estado deba renunciar ni transferir la responsabilidad de este cambio al sector privado. Las normas reguladoras de tránsito y la responsabilidad de los usuarios de la vía pública componen el principal punto en la seguridad vial. Se requiere la voluntad política, el compromiso de la sociedad y la toma de conciencia de sus males, a fin de encarar las soluciones a esta cuestión de larga data en nuestro país, evitando las muertes gratuitas a los que esta calamidad y desgracia nos somete día a día.

Miguel Angel Rizza
Lic. en Ciencia Política
Mgter en Relaciones Internacionales

sábado, 27 de marzo de 2010

nos pasó en la curva



Más imprudentes, en la ruta 231 viaje a Bariloche, y una camioneta de MOP, dirección de Vialidad de Gobierno de Chile nos pasó en plena curva...

Todas estas fotos las sacamos ayer, 26 de marzo en el trayecto Bariloche-Villa la Angostura después de 17 hs.

martes, 16 de marzo de 2010

Cómo manejar en días de lluvia, Seguridad VIAL

En los días de lluvia se incrementan los riesgos de involucrarse en un siniestro. Es que la lluvia, junto con la niebla, es uno de los factores climáticos que más incrementa el riesgo de verse involucrado en un siniestro.

El 90% de los choques son causados por errores del conductor, por eso CESVI ARGENTINA indica cómo debemos actuar en caso de manejar bajo una lluvia intensa. Mas allá de la condición de ruta que se presente, el primer consejo que debe darse es tener sentido común y precaución. Al llover, el agua se mezcla con la suciedad y el aceite presente en las calzadas, creando las condiciones perfectas para derrapar.

La mejor forma de evitar el patinamiento es reducir la velocidad.. Si conducimos más despacio, más banda de rodadura del neumático estará en contacto con el pavimento, lo que redunda en mayor tracción y respuesta de frenado.

Habitualmente, cuando analizamos siniestros donde el vehículo despista de la ruta, un paso obligado dentro del proceso de investigación es el análisis del estado y la presión de los neumáticos. En un 80% de los casos encontramos indicadores sobre mal estado de los neumáticos, que sumados a otras circunstancias como la velocidad o las malas maniobras en situaciones críticas, son los causantes de la colisión. Realmente el estado de las gomas adquiere protagonismo en estas circunstancias, ya que tiene la misión de desagotar el agua para que el contacto entre el caucho y el asfalto sea el mejor posible.

En estas circunstancias, más allá de su diseño, lo principal es que cuenten con la profundidad de dibujo adecuada. Si bien la Ley de Tránsito exige una profundidad mínima de 1.6 mm, es importante considerar que si la profundidad es mayor tendrá también mayores posibilidades de despejar el agua. Por otro lado, la presión es un valor a tener en cuenta también. Debe estar siempre dentro de los valores definidos por el fabricante. Menos presión puede hacer que la banda de rodadura no apoye correctamente y como consecuencia generará una dificultad extra a la hora de despejar el agua.

En resumen:
• Reducir la velocidad.
• Con piso mojado hay que aumentar la distancia de seguimiento con respecto al vehículo que va adelante. Mantener un nivel de atención y precaución extra nos ayudará a no quedar atrapados en la trampa del agua.
• Realizar desaceleraciones suaves y progresivas.
• Es importante ver y ser visto. En casos de mucha lluvia, hay que encender las luces antiniebla delanteras y traseras. Mantener buena visibilidad a través del parabrisas.

Qué hacer para no quedar involucrados en un choque múltiple en Autopistas
• Respete la distancia de seguimiento. En tránsito no tan rápido perciba la maniobra de frenado por lo menos del tercer vehículo que circula delante suyo y comience a frenar progresivamente ni bien vea que enciende la luz de freno.
• No aplique el freno con intensidad y trate, en lo posible, de frenar a una distancia tal que le permita esquivar al que lo antecede si éste se detiene definitivamente.
• Esté atento a los entrecruzamientos, no se distraiga ya que la conducción en estas circunstancias requiere de una mayor atención.
• Deje siempre una vía de escape libre. Intente no circular “encajonado”.
En días de lluvia, disminuya su velocidad y aumente considerablemente la distancia de seguimiento.
Un conductor, a mayor velocidad, tiene menor margen de error para la maniobra y las consecuencias pueden ser mayores. En el caso de “pegar un volantazo”, el incremento de la velocidad hace que aumenten las probabilidades de que el vehículo pierda el control con mayor facilidad.

Fuente: CESVI Argentina

lunes, 15 de marzo de 2010

Seguridad Vial por Miguel Angel Rizza


Seguridad Vial
Tomemos conciencia, el compromiso y la responsabilidad es de todos


La Declaración Universal de los Derechos Humanos, en su artículo tercero establece que “todo individuo tiene derecho a la vida, a la libertad y a la seguridad de su persona”. Todo individuo que ha sido afectado por un siniestro de tránsito ve sistemáticamente lesionadas estas prerrogativas. Se enfrenta con un acto de violencia que afecta su derecho a la salud, a su integración social y, lo que es peor aún, su derecho a la vida. La violencia en el tránsito es una verdadera enfermedad social; es un problema grave donde no se trata de rehabilitar la salud dañada, sino de prevenir para que se pueda gozar plenamente ella.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) estima que, cada año, en el mundo mueren 1,2 millones de personas por causa de choques en la vía pública y hasta 50 millones resultan heridos. Las proyecciones indican que, sin un renovado compromiso con la prevención, estas cifras aumentarán en torno al 65% en los próximos 20 años. Por otra parte, la OMS, afirma que los traumatismos causados por el tránsito constituyen un problema creciente de salud pública que afecta de forma desproporcionada a los grupos vulnerables de usuarios de la vía pública.

La sociedad toda, tantos públicos como privados, conocen la dimensión del flagelo de los accidentes de tránsito. Miles de vidas truncas, sueños y proyectos inconclusos, bajo las ruedas de automóviles, ómnibus, camiones, y otros vehículos. A los que hay que agregar los discapacitados para siempre, los heridos graves y los familiares directa o indirectamente afectados. No interesa el número si son 7.000 u 11.000 dependiendo del año, o de con cuanto tiempo posterior se sigue al accidentado para verificar luego de un período si ha perdido la vida, etc. Lo que sí realmente importa es comenzar a implementar medidas concretas, controles, penalidades, campañas educativas (ninguna aislada pero si todas ellas en conjunto) que bajen drásticamente el fenómeno en períodos cortos de tiempo: la vida de nuestra gente es la que está en juego.

Existen dos actores claves a la hora de determinar responsabilidades y acciones necesarias para disminuir la magnitud y el impacto de esta endemia social. Por un lado están los ciudadanos, es decir, nosotros, usted, yo, como actores directos en cada siniestro de tránsito y por otro lado el Estado como la institución que debe garantizar el respeto de los derechos humanos y la seguridad en los espacios públicos, ambos imprescindibles para el desarrollo de una sociedad democrática.

El comportamiento de las personas y su actitud en el tránsito de rutas y calles responde fundamentalmente a reglas implícitas y explícitas que regulan su interacción y determinan un modelo de relación y convivencia social. En este establecimiento de reglas de comportamiento se opta permanentemente por un modelo de trato civilizado o un patrón de “ley de la selva” donde impera el más fuerte y hábil. En un estándar de coexistencia es importante la armonización entre los sistemas cultural, social y jurídico que cohabitan en la regulación del accionar de los diversos actores (automovilistas y peatones) en el tránsito vial, determinando aspectos y valores relevantes de la “Educación Cívica”.

Así como los ciudadanos tenemos responsabilidad en la elevada tasa de siniestros viales, es el Estado quien, ante la ruptura de las normas de convivencia que debieran regir en nuestra sociedad, tiene la mayor responsabilidad en generar las acciones necesarias para recrear un adecuado uso y comportamiento en los espacios públicos, evitando que nos rijamos por la “ley de la selva”. Es de vital importancia que el Estado explique el sentido de las regulaciones y el beneficio individual y social de su cumplimiento a través de campañas para lograr el respeto de las normas. No debería renunciar a su rol de garante del cumplimiento de las normas de tránsito y único responsable de sancionar a los infractores. Es necesario un cambio significativo en la cultura a fin de alcanzar metas razonables de reducción de los siniestros viales. Este es un desafío que puede y debe ser encarado en un marco de cooperación público- privado donde se involucren todos los actores sociales sin que ello signifique que el Estado deba renunciar ni transferir la responsabilidad de este cambio al sector privado.
La seguridad vial consiste en la prevención de siniestros de tránsito o la minimización de sus efectos, especialmente para la vida y la salud de las personas, cuando tuviera lugar un hecho no deseado de tránsito. También se refiere a las tecnologías empleadas para dicho fin en cualquier vehículo de transporte terrestre (colectivo, camión, automóvil, motocicleta y bicicleta). Las normas reguladoras de tránsito y la responsabilidad de los usuarios de la vía pública componen el principal punto en la seguridad vial. Sin una organización por parte del Estado y sin la moderación de las conductas humanas (particulares o colectivas) no es posible lograr un óptimo resultado. Se requiere la voluntad política a fin de encarar las soluciones a una problemática de larga data en nuestra sociedad, para así evitar estas muertes gratuitas.


Miguel Angel Rizza

Lic. en Ciencia Política
Mgter en Relaciones Internacionales

domingo, 14 de marzo de 2010

Chicco y la seguridad vial

  • No es lo mismo una silla para el auto que una butaca de seguridad: Todas las butacas y los moisés para automóvil deben estar homologados acorde con la norma ECE R44. Antes de obtener la homologación correspondiente son sometidos a pruebas de fiabilidad y resistencia muy severas: tests dinámicos (crash tests) que simulan el comportamiento de las butacas en caso de accidente/choque trasero, comprobando su resistencia y el nivel de protección proporcionado al niño. Además, se comprueba el desgaste de hebillas y cinturones, la corrosión de las partes metálicas, etc.

  • Es importante entender la importancia del uso de la butaca de seguridad de auto como forma de prevención y de protección de la salud de los chicos, y como un auténtico gesto de amor. Llevar a un niño en brazos mientras se viaja en coche puede parecer natural, pero en caso de accidente o frenada brusca, incluso a velocidad moderada, el peso del pequeño adquiere una fuerza de “tracción” tan elevada que el abrazo de un adulto no bastará para retenerlo.

  • Para transportar al niño en auto es necesario utilizar siempre una butaca adecuada, incluso para recorrer trayectos cortos.

  • En caso de viajes largos, es necesario realizar frecuentes paradas. Los chicos se cansan fácilmente y antes de detenerse es necesario encontrar siempre un lugar seguro en el cual detener el vehículo antes de sacar al niño de la butaca.

  • Por razones de seguridad, es necesario evitar darle comida al niño durante el viaje, en especial chupetines, helados en palito o cualquier otro alimento con palito, ya que en caso de accidente o frenada brusca podrían herirlo u obstruir su aparato respiratorio. Atención también a los objetos que use para entretenerlo durante el viaje, podrían resultar peligrosos en caso de frenada o accidente. Es preferible utilizar juguetes blandos. También es importante no transportar en el coche objetos sin fijar, que en caso de frenada podrían golpear accidentalmente al niño.

  • Seguir concienzudamente las instrucciones de uso incluidas en el producto. Sólo un uso correcto (montaje de la butaca de seguridad en el coche y fijación del niño a la butaca) puede reducir el riesgo de lesiones graves en caso de accidente.

  • Verificar siempre la correcta instalación de la butaca con los cinturones de seguridad del coche y que éstos últimos estén correctamente tensados.

  • Según las estadísticas sobre los accidentes, la posición más segura para montar la butaca de seguridad es el asiento trasero, preferiblemente el central –la mayoría de las butacas de seguridad requieren necesariamente para la instalación el cinturón de 3 puntos, que no se encuentra en el asiento trasero de todos los autos–, como alternativa se puede elegir el asiento trasero derecho (lado de la vereda).

  • En caso de que el automóvil haya quedado expuesto al sol, comprobar antes de acomodar al niño en la butaca de seguridad que las diferentes partes de la misma no se hayan sobrecalentado.

  • Controlar periódicamente que el niño no abra la hebilla del cinturón de seguridad y que no manipule las partes de la butaca de seguridad.

  • Cambiar siempre la butaca de seguridad si ha sufrido un accidente, incluso leve. Podría haber padecido daños estructurales que podrán comprometer sus características de seguridad.

  • Los cinturones de seguridad de la butaca deben estar siempre tensados de forma correcta, pero sin comprimir el tórax del niño. Para calibrar el tensado adecuado es necesario considerar que entre la espalda del niño y el respaldo debe quedar espacio suficiente como para que un adulto pueda introducir la mano.

  • Fuente:Chicco.com

    sábado, 13 de marzo de 2010

    La ciudad ,los niños y la movilidad


    «Hay que replantearse la ciudad desde el punto de vista de un niño, es decir, desde una altura de un metro diez.» Walter Veltroni, alcalde de Roma

    El tráfico de coches es más mortal para nuestros hijos que cualquier otro tipo de agresión que puedan llegar a sufrir.
    Por cada niño víctima de violencia hay que contar tres que mueren en un accidente de tráfico. En los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos (OCDE), el 41 % de las víctimas mortales entre los niños de menos de 14años se debe a accidentes de circulación: en dos casos de cada tres, el niño era ciclista o peatón, y en el tercero, pasajero de un automóvil. El porcentaje de muertes por violencia se sitúa en el 14 %.
    La gravedad de las heridas y el riesgo de muerte aumentan drásticamente con la velocidad del impacto. En las ciudades y en las zonas donde la velocidad está limitada a 30 km/h fuera de las grandes arterias, se observa una reducción de la frecuencia y gravedad de los accidentes en los que están involucrados peatones o ciclistas. La frecuencia de los accidentes puede reducirse entre un 20 % y un 80 %.
    Reducir la velocidad de forma generalizada significa reducir también la gravedad de las lesiones de las víctimas, y presenta ventajas mucho mayores que una simple medida aislada como puede ser la obligación únicamente para los
    ciclistas de llevar casco.
    Lo que se gana en seguridad con medidas de moderación «necesidades» del tráfico de vehículos: esa moderación no afecta a las posibilidades de acceso a las distintas zonas de la ciudad y sólo tiene un efecto mínimo sobre la velocidad media de los automovilistas. Las situaciones que detienen o frenan el tráfico en una ciudad son muy frecuentes (maniobras para aparcar, señales luminosas, cesiones de prioridad, etc.). En Graz (Austria), regida por el principio de «ciudad de 30 km/h» (sólo puede circularse a 50 km/h en las grandes arterias), una serie de medidas concretas aplicadas durante la elaboración del plan de moderación de la velocidad demostraron que un trayecto que se efectuaba en quince minutos como media sólo tardaba un minuto más en recorrerse cuando la velocidad se redujo a 30 km/h en las calles locales. Este argumento se utilizó en la campaña de información que precedió a la introducción generalizada del límite de 30 km/h, algo que se hizo en una sola noche, el día antes de que empezaran las clases tras las vacaciones de verano. En Graz la limitación de la velocidad a 30 km/h se aplica no mediante costosas instalaciones (salvo las marcas y señalizaciones de tráfico), sino por controles de radar y mediante una vasta labor de información pública.
    Ha podido demostrarse que la moderación de la velocidad y del tráfico tiene ventajas para la vida comercial local y del centro urbano: con ello se estimula a los ciudadanos a hacer sus compras cerca de su domicilio (véanse el estudio de Estrasburgo y el realizado en 1991 por Deutsches Institut für Urbanistik en treinta y ocho localidades). Ir a la tienda a comprar, echar una carta al buzón o recoger un aparato del taller de reparaciones del vecindario, por ejemplo, son los encargos típicos que pueden encomendarse a un niño cuando el entorno es seguro y, además, contribuyen a aumentar su sentido de la responsabilidad y la confianza en sí mismo.

    Podés descargar el texto completo acá http://ec.europa.eu/environment/youth/original/air/kids_on_the_move_es.pdf

    Enviado por Marcela Rojas

    miércoles, 10 de marzo de 2010

    Abraza la vida


    No apela al golpe bajo, ni a las imágenes cruentas para llamar la atención. Todo lo contrario. Y ese parece ser su éxito. Un video sobre seguridad vial es el nuevo boom de YouTube. Pertenece a la ong inglesa The Sussex Safer Roads Partnership (Asociación de Rutas Más Seguras de Sussex) y busca sensibilizar a la población acerca del uso del cinturón de seguridad.

    Se llama "Embrace life" (Abraza la vida) y en sólo 88 segundos logra un efecto impresionante en el espectador. Emociona pero también concientiza.

    La pieza, filmada sólo con música de piano de fondo e imágenes en cámara lenta, muestra a una familia en el living de su casa. Mientras la mujer y la hija observan al hombre desde un sillón, éste simula conducir un vehículo. Pero se distrae por mirarlas y tiene un accidente imaginario. Las mujeres corren en su ayuda antes del impacto: la nena lo abraza por la cintura y la mujer, por la espalda. El resultado es un cinturón de seguridad humano que le salva la vida.

    La original idea es un trabajo de la agencia Alexander Commercials y se ha transformado en un éxito en la Web. En menos de tres semanas lo vieron 2.146.616 personas sólo en YouTube. Y cadenas de televisión de Estados Unidos, Brasil, Canadá, Francia y Medio Oriente han pedido permiso para transmitirlo.

    Dirigido por Daniel Cox, en el spot intervinieron 26 personas además de los tres protagonistas. "La clave del aviso fue enfocarnos en un mensaje que no apelara a las imágenes convencionales de rutas, choques y asustara a la audiencia. Preferimos acercarles a los televidentes una idea que pudieran entender todos y que les llegara sin importar quiénes fueran y dónde viviesen", explicó el cineasta.

    "Quería crear una metáfora visual de cómo una decisión en el día de una persona –usar cinturón- puede cambiar tanto su propia vida como la de sus seres queridos. Elegimos filmar la historia dentro del living porque representa un gran nivel de seguridad y protección del mundo "exterior". Y preferí la cámara lenta porque quería darle a la audiencia tiempo para respirar, para absorber nuestro mensaje y esa era la técnica adecuada para permitir que eso pasara", agregó.

    Los publicistas que la vieron aseguran que se trata de "una pieza extraordinaria". Para los usuarios que la vieron por Facebook es simplemente "maravillosa".
    Fuente: Clarín.com enviado por Vicky Diumenjo